sábado, 8 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia.

Como lo comenté anteriormente, estudié Ing. Electromecánica, y siempre con la idea de trabajar en una industria como supervisor eléctrico, nunca por mi mente pasó el de estar al frente de un grupo de alumnos impartiendo clases, el dedicarme a la docencia como profesión. A partir del momento que me paré frente a un grupo, me gustó, el enseñar lo poco que uno sabe, el que los muchachos te pregunten y saber contestarles, para mí es muy grato.
En un día de trabajo normal, procuro llegar al salón a la hora indicada de acuerdo al horario, ya que siempre me ha gustado la puntualidad y responsabilidad, para reflejárselas a los muchachos, muy poco paso lista, solo los primeros días de clases cuando me tocan nuevos grupos para irlos conociendo por su nombre, anoto en el pizarrón los temas a ver de acuerdo a las secuencias didácticas dando un esbozo de lo que vamos a ver, relacionándolo con los temas anteriores y posteriores, aplico actividades para recuperar conocimientos previos, los cuales, en conjunto con ellos, hacemos una conclusión general. Posteriormente, les proporciono juegos de fotocopias con los temas a ver, de apuntes hechos por mí, copias de diferentes libros, en los cuales van los temas, problemas resueltos y ejercicios propuestos (las materias que imparto son las de Física), les pido que hagan un resumen, que rescaten las fórmulas correspondientes, que analicen los problemas resueltos y que resuelvan los propuestos, esto con la finalidad de fomentar la lectura en ellos, que aprendan a hacer resúmenes, a entender los ejercicios resueltos de acuerdo al tema, y saber interpretar los enunciados de los problemas, a sacar los datos e identificar las fórmulas, para que ellos vayan construyendo sus conocimientos, todo esto en el salón de clases, nada de tarea, para evitar en lo posible la copia entre ellos, mientras me dedico a supervisar de que trabajen y apoyarlos en cuanto aparezcan las dudas, si la duda es generalizada en el grupo u observo que es en la mayoría, entonces resolvemos problemas con el apoyo del pizarrón y con la lluvia de idea de todos. Fijamos fechas de revisión, para hacerlos responsables, asignándole un porcentaje de calificación. En el examen tomo de los mismos ejercicios que ellos previamente resolvieron, la mayoría de ellos solos, para así motivarlos a trabajar.

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